aceite de coco

Superalimento respaldado por blogers y celebridades de la salud por sus poderes nutricionales, curativos y por mejorar la función cerebral, pero ¿es tan beneficioso para la salud sabiendo que tiene más grasas saturadas que la manteca de cerdo?

Aceite de coco
El aceite de coco es rico en ácido láurico, un ácido graso que también se encuentra en la leche materna, con propiedades antibacterianas y antiinflamatorias.

El aceite de coco ha crecido en popularidad en los últimos años debido a que se cree que puede ayudar en dietas para perder peso o frenar la progresión de enfermedades degenerativas como el alzheimer. Se obtiene de prensar la carne de los cocos y se ha utilizado en África, Asia y América Central y del Sur durante siglos. Es de olor dulce y se usa para freír, hornear, untar sobre una tostada, agregar al café o simplemente aplicar sobre la piel.

Algunos de sus usos más populares incluyen el de ser un estimulante mental, tratamiento para la acidez estomacal, para cortes, acné, hemorroides, para aliviar picaduras de mosquitos y quemaduras solares,  e incluso acondicionador para el cabello.

Muchos de los beneficios que se reclaman al aceite de coco se deben al alto contenido de MCT (triglicéridos de cadena media).

El aceite de coco tiene un alto contenido de grasas saturadas, aproximadamente un 92%, lo que es más que la manteca. Sin embargo y es aquí donde se diferencia de la mayoría de grasas saturadas, tiene una alta cantidad de triglicéridos de cadena media (MCT) que son más difíciles de convertir para el cuerpo en grasa almacenada, y más fáciles de quemar en energía rápida.

Los aceites ricos en MCT se digieren de manera diferente en el cuerpo y tienen un efecto positivo en los niveles de colesterol HDL, y en el aceite de coco se encuentran en concentraciones superiores a cualquier otro alimento natural.

Beneficios del aceite de coco

El aceite de coco con su sabor exótico y delicado ofrece muchos beneficios para la salud y muchos usos prácticos que quizás no conozcas. Estos son algunos de los principales:

  • Aumento del colesterol bueno HDL. Algunos estudios parecen demostrar que las personas que consumen aceite de coco en sus dietas tienen niveles más altos de colesterol HDL, relacionado con tasas más bajas de derrames cerebrales y enfermedades cardíacas. Hay que mencionar no obstante que todas las grasas saturadas elevan los niveles buenos de colesterol HDL y colesterol LDL malo. Lo importante es la proporción de estos dos tipos de colesterol en nuestra sangre.
  • Una  razón para este aumento de colesterol bueno es probablemente el alto nivel de ácido láurico en el aceite de coco. También generalmente atribuido al ácido láurico el aceite de coco virgen tiene fuertes propiedades antibacterianas que pueden ayudar a tratar las infecciones.
  • El aceite de coco aumenta el metabolismo y reduce el hambre por lo que favorece la pérdida de peso.  Los triglicéridos de cadena media en aceite de coco pueden ayudar a reducir el hambre, lo que lleva a una disminución espontánea en la ingesta de calorías. Sin embargo aunque los MCT pueden aumentar la tasa metabólica, consumir más calorías de las necesarias podría generar aumento de peso por lo que consumir con moderación será la clave para un uso efectivo.
  • Controlar el azúcar en la sangre. Los triglicéridos de cadena media del aceite de coco son una fuente de energía rápida, van directamente del intestino al hígado, donde pueden usarse de manera rápida sin elevarlos niveles de azúcar en la sangre.
  • Mejorar la función cerebral al ser una fuente de energía alternativa para el cerebro. Los MCT en el aceite de coco se descomponen en el hígado en cetonas usadas por el cerebro como fuente de energía.
  • Piel y cabello brillante y saludable. El aceite de coco es humectante e hidrata la piel. También puede ayudar a mantener tu cabello sano.
  • El aceite de coco se encuentra en muchos protectores solares ya que protege la piel de los rayos ultravioleta del sol, que pueden causar arrugas, manchas y aumentar el riesgo de cáncer de piel. Ten en cuenta no obstante que no proporciona la misma cantidad de protección que el protector solar convencional.
  • El aceite de coco es un bálsamo labial natural que mejora los labios agrietados y proporciona cierta protección contra el sol.
  • Mejora la salud dental. El aceite de coco es eficaz contra las bacterias en la boca que causan la placa dental, caries y enfermedades de las encías. Toma media cucharada de aceite de coco y realiza un enjuague bucal durante 10 minutos. Después escupe y lava los dientes con tu gel dental.
  • También las propiedades antibacterianas del aceite de coco lo convierten en un desodorante natural sin químicos.
  • Proporciona alivio para picaduras de mosquitos e insectos, reduce la hinchazón y disminuye el riesgo de infección. También puede servir de repelente no tóxico de insectos y mosquitos.
  • Para acelerar la cicatrización de pequeños cortes o raspaduras, aplique un poco de aceite de coco directamente sobre la herida y cúbrela con un vendaje.
  • Tratamiento contra la candida. Investigadores han encontrado que el aceite de coco es tan efectivo como el fluconazol, el medicamento antimicótico que se receta generalmente para las infecciones por cándida.

Contraindicaciones del aceite de coco

Si bien varias investigaciones han analizado el aceite de coco y sus posibles beneficios, hay que señalar que muchos de estos estudios todavía no se han llevado a cabo en humanos. Un artículo del Nutrition Bulletin de la British Nutrition Foundation concluyó que simplemente no hay pruebas suficientes para hablar de propiedades saludables del aceite de coco.

El principal argumento en contra del aceite de coco es su alto contenido de grasas saturadas, y que una dieta rica en él puede ser realmente perjudicial. Pero, ¿todas las grasas saturadas son malas? ¿Y por qué recibimos mensajes tan conflictivos sobre la grasa en nuestra dieta?

Desde la década de los 70 el mensaje de los organismos de salud pública ha sido que el colesterol empeoran las arterias y aumentan el riesgo de accidentes cerebrovasculares, enfermedades cardíacas y ataques cardíacos. Sin embargo esta sea quizás una simplificación excesiva y una evaluación injusta de las grasas, ya que no todas son iguales. Y no lo olvides sin grasa no podrías vivir.

Pero a día de hoy la investigación no parece apoyar el aumento del consumo de grasas saturadas. Críticos con el consumo regular de aceite de coco resaltan que los estudios actuales no son confiables, se han realizado en períodos cortos de tiempo y con pocos participantes y con resultados no lo suficientemente significativos como para demostrar algún beneficio.

Esto no significa que el aceite de coco se deba evitar por completo, si lo usas busca aceite de coco virgen y úsalo con moderación, como con cualquier otro aceite en tu dieta.

Precauciones a tener también en cuenta es que un consumo excesivo puede provocar náuseas y diarrea.

En algunas personas puede provocar alergia. Si eres alérgico a los frutos secos consulta tu profesional de la salud.

¿Cuánto aceite de coco por día? ¿Y cómo consumirlo?

2 cucharadas (30 ml) parecen ser una dosis efectiva. Introdúcelo lentamente en tu dieta, toma 1 cucharadita por día, aumentando gradualmente a 2 cucharadas por día durante 1-2 semanas.

Hay varias formas de incluir este aceite en tu dieta. En la cocina el aceite de coco dará un sabor exótico, dulce y a coco a tus platos. Es ideal para cocinar porque casi el 90% de sus ácidos grasos están saturados, lo que lo hace estable a altas temperaturas y tiene un alto punto de humo.

El aceite de coco puede sustituir al aceite o la mantequilla en la mayoría de las recetas.

Puedes usarlo para saltear y cocinar verduras, huevos, carne o pescado. También puedes agregarlo para darle cremosidad al café o al té. O a tus batidos y smoothies.

El aceite de coco también está disponible en forma de cápsulas.

Dónde comprar aceite de coco

No todos los aceites de coco son iguales,  algunos son más saludables que otros. El aceite de coco parcialmente hidrogenado es tan dañino como otros aceites altamente procesados ​​que contienen grasas trans.

El aceite de coco virgen se extrae del coco fresco y maduro sin usar altas temperaturas o productos químicos. Se considera no refinado y es el que debes consumir pues ofrece más beneficios para tu salud. El aceite de coco refinado se extrae de la carne de coco químicamente blanqueada y desodorizada.

Para una perfecta conservación guarda el aceite de coco en un lugar fresco y oscuro. Al igual que otras grasas saturadas, se solidifica cuando se encuentra a temperatura ambiente y se licua cuando se calienta.